Heredero directo del Tango de 1978, mantuvo el diseño de tríadas que generaban la ilusión de círculos. Su gran novedad fue técnica: las costuras impermeables y un sellado en las uniones que lo hacían más resistente al agua. Fue el último balón mundialista fabricado íntegramente en cuero.
Por qué importa
Cerró la etapa de los balones de cuero genuino y perfeccionó la familia Tango, consolidando un diseño que ya era un clásico.
Curiosidades
Las costuras selladas con goma reducían la absorción de agua, un problema histórico de las pelotas de cuero.
A partir del Mundial siguiente, Adidas pasaría a materiales sintéticos, dejando al Tango España como el último de cuero.