Se entregó nuevamente el trofeo original de Abel Lafleur, la Victoria alada de plata dorada sobre base de piedra semipreciosa. Italia lo ganó por segunda vez consecutiva, sumando un nuevo capítulo a la historia de la copa más codiciada del fútbol.
Por qué importa
Fue el trofeo que Italia debió esconder durante la guerra para evitar que cayera en manos de las tropas; según el relato más difundido, el dirigente Ottorino Barassi lo guardó en una caja de zapatos debajo de su cama.
Curiosidades
Durante la Segunda Guerra Mundial la copa se mantuvo oculta para protegerla de un eventual saqueo.