La pelota oficial del Mundial francés fue la primera de la historia mundialista en abandonar el clásico blanco y negro e incorporar color a su diseño. Lucía los tonos azul, blanco y rojo de la bandera francesa en las tríadas, junto con motivos del gallo, símbolo del país anfitrión.
Por qué importa
Inauguró la etapa de las pelotas con color y diseños cada vez más vistosos, rompiendo con la estética en blanco y negro de las ediciones anteriores.
Curiosidades
Fue la primera pelota mundialista con color en su decoración.
Sus tonos remitían a la bandera tricolor de Francia.