La copa de la diosa Niké, de plata bañada en oro y base de lapislázuli, en juego desde 1930. En Santiago fue levantada por segunda vez consecutiva por Brasil.
Por qué importa
Segunda conquista brasileña, que dejaba al scratch a una sola copa de quedarse con el trofeo para siempre.
Curiosidades
Con este título Brasil acumulaba dos de las tres coronas necesarias para retener la copa en propiedad.