Se entregó el mismo trofeo diseñado por Abel Lafleur en 1930, la Victoria alada de plata dorada. Para celebrar la conquista local, el régimen italiano encargó además una copa monumental conmemorativa propia, la Coppa del Duce, mucho más grande que el trofeo oficial.
Por qué importa
Por primera vez el trofeo cambiaba de continente, viajando de Sudamérica a Europa, y se convertía en pieza de exhibición de un Estado que quería apropiarse del éxito deportivo.
Curiosidades
La Coppa del Duce conmemorativa era varias veces más grande que la propia Copa del Mundo oficial.